Ella lo sabe.

Creo que ella sabe que él y yo tuvimos algo que ver, pero no sabe que sé que ella anduvo mucho tiempo tras él.

Lo sé por la cara de cuestionamiento que pone al mirarme y observarme.

Tenemos personalidades distintas, opuestas me atrevo a decir; ella muy posesiva, yo hostil a veces.

Nos descubrió, mi amor. 

Somos letras.

Rasguñar tu espalda tibia como una fiera salvaje.
Tus manos sobre mis piernas.
Haciéndote mío otra vez.  
Tus ojos piden más.
Mis manos bajando hasta tus nalgas.
Tus labios suplican fusión con los míos.
Tu lengua y mi lengua bailando al mismo ritmo.
Bebe mi sudor.
Hazme tuya.  
Empapada de placer.  
Grítame al oído.  
Los mejores abrazos que te he dado son con mis piernas.
Extasiado con mi calor.
Cánsame con tus ganas.
Estrújame los pechos.
Empuja mi vientre hacia el tuyo.
Tu sudor cae en mi cara.
Mordiéndote los dedos de las manos.
Besándote los  brazos.
Succionado tu cuello.
Mordiéndome la nariz.
Cambiando de posición.
Jalándome el cabello.
Tomándome de la cintura.
Nuevo ritmo de nuestros cuerpos.
Aferrándote a mi cuerpo.
Otra vez mojándome de placer.
Mordiéndonos los labios.
Arrebatándote  fantasías.
No me sueltes.
Mis gemidos combinan con los tuyos.
Nuestro momento de quietud.
Sonrisas para el final.
Miradas que dicen que aún nos quedan ganas.